Critical
Ya desde temprano, la tarde del sábado 2 de abril se tenía del más profundo negro a medida que el público seguía su paso raudo hacia las inmediaciones del histórico teatro Cariola, el cual desde mediados de la década del 50 viene albergando algunos de los shows más interesantes de toda la escena capitalina. Y el show del sábado pasado no sería la excepción, puesto que de la mano de SANTIAGO METAL FESTIVAL, venía esta tremenda cartelera del más selecto metal nacional, con una cautivadora propuesta: 8 horas del más escalofriante death metal sudamericano en uno de los escenarios más importantes del país.

La apuesta era claramente arriesgada, pero a eso de las 2:40 de la tarde, la primera banda hacia ingreso al escenario, se trataba del trío capitalino SUFFERING SIGHTS, quienes le dieron inicio al ritual que nos atraparía el resto de la tarde, a través de un pulido sonido de Death Thrash hicieron cabecear al unísono a un público, que fielmente se empezaba a repletar la cancha de este antiguo teatro.

La segunda banda en asaltar el escenario, fue el quinteto nacional ATOMIC GENOCIDE, quienes con un energético show y un acelerado sonido Thrash Metal, repleto de solos y riffs de alto calibre, nos presentaron temas de su más reciente EP “Escuadrón Bioterror” (Independiente, 2021), así como algunos clásicos de su dilatada carrera en la escena del metal nacional, en una sucesión de temazos que provocó una airada reacción en el público.

A continuación tomó posición en el escenario la propuesta más arriesgada de la jornada, el conjunto capitalino DIAMETRAL, quienes con una propuesta de un hardcore profundamente metalizado, similar al sonido de alucinantes bandas como HEAVEN SHALL BURN, hacían frente a un público que supieron ganarse a punta de un espectacular desplante escénico y unos riff sumamente técnicos que hicieron moshear hasta a los más incrédulos.

La siguiente banda en tomar palco en el escenario del teatro capitalino fue el conjunto Death-metalero ORATEGOD, quienes a través de pútridos riffs y un acelerado compás nos presentaron temas de su dilatada carrera, que los tiene pregonando en las filas del death metal hace ya décadas.
La quinta banda que asoló con su show el acelerado trío capitalino RIPPER, una de las bandas más esperadas por el públicos, quienes a través de un extenso show plagado de rapidísimas baterías y afilados solos de guitarra, convirtieron la cancha del Teatro Cariola en una picadora de carne, haciendo volar cervezas y puñetazos en todas direcciones, para el deleite de todos los presentes en este metalizado ritual.

Luego de este show, la próxima banda en deleitar a todo el público que ya replegaban por completo la cancha del recinto capitalino, fue el cuarteto nacional Diabolical Messiah, desatando las plagas de un mesías adúltero a través de unas oscuras tonalidades del más visceral Death Metal, llevando al público hacia una catarsis que en comunión con la banda, expandieron este diabólico ritual hacia profundidades insospechadas, generando un circle pit de proporciones épicas.

Las luces se apagaron y tan exclusivamente unos reflectores rojos hicieron emerger entre una nube de un espeso humo al trío nacional INVOCATION SPELLS, quienes de la mano de esta cuidada propuesta escénica provocaron la algarabía de los fanáticos, quienes enardecidos coreaban cada uno de los riffs que nos entregó este conjunto, provocando un masivo mosh que incentivo la sensación de solemne ceremonia colectiva que hace ya varias bandas se sentía en el ambiente.

El siguiente show que detonó el escenario era, a su vez, el plato internacional que nos proponía esta jornada, y la verdad, es que el show del conjunto uruguayo PARASITAL EXISTENCE cumplio a rajatabla con la expectativa puestas en ellos, puesto que el trio oriental a través de un correctísimo show de un pulcro sonido de Death Metal al más estilo puro estilo de bandas como SIX FEET UNDER, demolieron los oídos de los espectadores que pasmados veían en el escenario uno de los shows más pútridos vistos en este escenario.

Antes de bajar el telón, quedaba aún la más esperada banda de la jornada, el longevo conjunto nacional ATOMIC AGGRESSOR, quienes vienen dando cátedras en la escena hace décadas de como hacer un death metal oscuro y vieja escuela, sin perder el sello característico que hizo a esta banda, una de las imperdibles de la escena nacional, y vaya cómo reaccionó el público frente a la atronadora demostración de madurez que el cuarteto capitalino exhibió el escenario, mezclando a la perfección un desplante escénico envidiable para una banda con tantos años en el ruedo, en conjunto con una excelentísima interpretación de su set list, cerraron con total estruendo en una jornada de impecable factura.

En términos generales, SANTIAGO METAL FESTIVAL, fue una jornada estupenda, con unos shows que estuvieron a la altura de la producción, que nos ofreció un espectáculo precioso en cuanto a aspectos como los juegos de iluminación y el sonido que estuvo prístino durante todo el desarrollo de la jornada, por lo cual es posible entender este show como la consagración de una escena de un carácter eminentemente underground en los grandes escenarios, cumpliendo tanto las expectativas de un público que se fue contentísimo a casa, así como las propias, ofreciendo un espectáculo de nivel internacional con bandas que no defraudaron en lo absoluto.